CORRO SIN PARAR.
Desesperado y sin motivos a veces.
Ya no duermo, por tanto no sueño.
Solo sé que vivo porque respiro.
Vivo por nada, los conflictos cotidianos me dejan sin ganas de emprender nuevos horizontes...
Soy un atleta sin medallas ni trofeos, sin largadas ni llegadas, parece una locura este maratón sin fin.
Ya no soy lo que un día fui, mas también no soy lo que debería ser.
El cansancio es mi fiel compañero, la vida cada vez me parece mas monótona, sin melodías, sin el sol de amanecer, todo es ocaso…
Mis pasos son agigantados como queriendo ganarle al tiempo, con la firme obsesión de alcanzar lo inalcanzable…
Pero, ¿qué es esto?, se me va la vida en pensamientos vanos, soy como una pluma al viento, huyendo de lo superficial, lo frívolo.
Definitivamente ya no quiero preocupaciones inútiles, que lo único que hacen con mi vida es llenarla de confusiones sin motivos…
Vivo en un mar de gentes sin rostros, con mascaras coloridas y miradas sin brillo.
Mas, que debo hacer si ese es el mundo cruel de los humanos, al cual pertenezco.
No soy más que uno en medio de esa multitud, y talvez sin percibir llevo mascaras oscuras, o en el peor de los casos sea esa mi mayor indignación.
Sin encontrar respuestas muchas veces prefiero continuar huyendo, pues la verdad es que no se, si hay salidas, o talvez no tenga el coraje suficiente para enfrentar barreras y quebrar ideologías implantadas para una vida de falsedad y egoísmo.
Pero todavía me quedan esperanzas, por que sé, que después de todo, la única verdad brillará e iluminará mi corazón desespero y solitario.
Carolina Agüero Além - Caxias Do Sul – RS,

