SUMERGEME
En el silencio misterioso de tu presencia, Señor.
A tus pies estoy, para adorarte...
Te miro y tu ternura me envuélve...
Tu silencio me seduce y me hace decirte,
te amo, señor
Oh!, Amado mío!...
Refugio secreto de mi corazón... Eres la roca en quien me amparo.
¡Mi señor! Mi Emanuel,
tu amor y tu gracia me eleva y engrandece mi pequeñez...
Desde lo profundo de mi ser te adoro...
Enséñame a penetrar y vivir en el misterio de tu silencio.
Confiaré eternamente en tu providencia, porque siempre eres fiel...
Tu grandeza y tu inmenso poder me hacer ver mi pequeñez,
te adoro Señor tal como soy...
Tú eres mi Dios despojado,
que vive en la forma de siervo...
¡Te exalto! Alabo tu nombre,
porque por mi te humillaste, y en la cruz me salvaste...
Sin nada de valor en mis manos estoy aquí ante
tu grandeza para entregarte mi corazón,
que te ama y te adora, acéptalo mi Buen Pastor y llénalo con tu bondad.
Carolina Agüero Além
- CAXIAS DO SUL - RS, 01de junho de 2008.

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